Tras el pretratamiento, la cataforesis (E-Coating) es el proceso final que hace que la carrocería sea altamente resistente a la corrosión.
Es un proceso de electrodíalisis en el que, gracias a la acción de un campo eléctrico donde la carrocería está conectada al polo negativo (cátodo, de ahí el nombre) y algunos electrodos al positivo (ánodos), los pigmentos de la pintura, en suspensión en el baño y actuando como resistencia al campo eléctrico, precipitan y se solidifican en la superficie de la carrocería de forma permanente e irreversible. Los electrodos positivos están representados por celdas de diálisis de varios tamaños y formas.
Las celdas cumplen una función importante en el proceso E-Coat. Están formadas por una membrana externa con una barra metálica interna que actúa como electrodo real. El anolito fluye entre el electrodo y la membrana.
